PEQUEÑAS, BREVES , AGUDAS PATRAÑAS

martes, 16 de febrero de 2010



Acurrucada con la frente en sus rodillas en el fondo del pozo de nueve metros de profundidad cubierto con agua fresca y verde a causa del musgo en las paredes de la circunferencia; decidiò quedarse allí, en esa posición para castigar su corazón y supiera y sintiese en carne propia el penetrar de la sangre fría en cada impelo.
Sus pulmones tenían características de branquias y le permitían respirar sin dificultad, pero habían transcurrido nueve días y aún sentía su propio aliento quemándole los labios.

7 comentarios:

  1. Hola vary , gracias por tu visita y comentario dejado en mi blog , yo también entro en tu blog a leer tus escritos.
    un saludo de amistad blogurea de MA .
    Nos visitamos .

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  2. Y aveces asi sucede..solo consumirnos por dentro ..e intentamos siempre respirar!!
    Un rastro de esperanza para ti!!

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  3. A lo más prisionera :S
    Me dió pena... como uno puede encerrarse a veces (Voluntariamente , claro)... y que nadie te oiga...? =(

    Oiee! Cambiaste tu plantilla y tu "nombre"... mish!
    Tá lindo =D


    Saludos Chiquila!

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  4. no existe ningún pozo lo suficientemente hondo como para alejarse de uno mismo....

    HDBA*

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  5. hay amores que aún cuando se van, dejan una huella que tarda en irse... alguna vez se irá? no sé... pero uno se acostumbra, dicen.
    un abrazo.

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  6. Inmediatamente me trasladaste al ambiente de la película "The Ring", con esa fotografia (salvando diferencias respiratorias, claro).
    A eso se llama Actitud de Autocastigo, ¡si señor!
    Toma nota... Manco Cretino

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