Cada vez que precisa ocultarse, lo hace en aquella caja…, ya que ésta se moldea a su cuerpo y nadie puede percatarse que se encuentra adentro de ella.
Le ha demorado cien años en dejarla a su gusto; le sirve al igual que una concha a su caracol.
Desde allí puede disfrutar de cada talante que transita a su alrededor, dándose el gusto de sentir asco a sus anchas, o gozar a plenitud , según sea la ocasión.
También suele usarla para tratar de descubrir el peso exacto de su ser.
También suele usarla para tratar de descubrir el peso exacto de su ser.













No deja de ser una especie de jaula...
ResponderEliminarAbrazos